Asistencia técnica digital y equipamiento de predios llegan a los viñedos de Nuble: comienza la operación de los "smart fields" promovidos por el proyecto Comunidades Conectadas"
16 diciembre 2025
Conoce los detalles en esta nota
Estas últimas semanas comenzaron las primeras capacitaciones e instalaciones de sensores de humedad de suelo y trampas digitales para el monitoreo de plagas en predios seleccionados, denominados “smart fields”, gestionados por pequeños productores usuarios de INDAP. Estas iniciativas buscan desarrollar un nuevo modelo de extensión agrícola, combinando actividades presenciales (visitas, reuniones, talleres, Días de Campo) con tecnologías digitales (sensores, información satelital, drones y plataformas virtuales) que permiten levantar datos y transmitirlos a los productores a través de comunidades virtuales de práctica, insertas en los programas tradicionales de extensión de INDAP.
Todas estas innovaciones son promovidas por el proyecto Comunidades Conectadas, una iniciativa de Naciones Unidas en Chile que busca acercar la transformación digital a las zonas rurales de Ñuble y La Araucanía.
Las primeras acciones se realizaron en los campos El Espino y Viña Majuelo ubicados en el valle de Itata, donde pequeños productores vitivinícolas iniciaron la incorporación de herramientas tecnológicas que les permitirán optimizar el uso del agua, detectar tempranamente la presencia de plagas y mejorar la eficiencia en la gestión de sus cultivos.
Estos dispositivos, sensores de humedad y trampas digitales, permiten obtener información en tiempo real sobre el estado del suelo y el comportamiento de plagas como la Lobesia botrana, una de las más dañinas para los viñedos. Con esos datos, analizados por expertos de INDAP e INIA, los agricultores pueden tomar decisiones más precisas: saber exactamente cuándo regar, qué sectores requieren mayor atención o si es necesario intervenir ante la presencia de insectos.
Tradición familiar y transformación tecnológica
En el caso del viñedo de Rosa Bustorre, en Coelemu, la llegada de esta tecnología supone un cambio productivo y emocional: “Nunca había trabajado con tecnología en mi viñedo. Siempre seguimos lo que nuestros ancestros nos enseñaron. Pero hoy estamos en otros tiempos, y tener aquí un sensor de humedad y una trampa para ver la Lobesia es una oportunidad enorme para aprender y mejorar. Ojalá este sistema nos ayude a que todo sea más rentable y a trabajar de manera más moderna.”
Además, Rosa destaca el valor simbólico de este avance. “Me pone muy contenta que hayan elegido mi viñedo para instalar esta tecnología. Este campo lo heredé de mi padre, él ya no está, pero yo sigo con la tradición de las viñas. Que hoy podamos complementarla con herramientas nuevas es algo muy significativo para mí y para mi familia”, sostiene.
La importancia de las comunidades digitales en la extensión rural
Como parte del nuevo modelo de extensión mixta (presencial y digital) impulsado por Comunidades Conectadas, estos grupos virtuales de práctica operados por INDAP cumplen un rol clave.
En esa línea, Héctor Chavarría, Jefe Técnico de la Alianza Productiva de INDAP operada por la Cooperativa productora de vinos MOSCIN, enfatizó que “estos grupos de WhatsApp son muy importantes para mantener informados a los agricultores, tanto de las reuniones con INDAP como de proyectos o problemas relacionados con la viña.”
Este flujo constante de información complementa el trabajo en terreno, permitiendo que los agricultores reciban rápidamente alertas, recomendaciones y datos provenientes de los sensores y trampas instaladas.
Desde la coordinación nacional de Comunidades Conectadas, Sebastián Barrios valoró este hito como un primer paso para modernizar el trabajo agrícola en Ñuble, “lo que estamos viendo hoy en estas iniciativas demuestra que la conectividad no es solo internet: es una herramienta que abre nuevas formas de producir. Con estos sensores, trampas digitales y nuevos canales digitales de comunicación, los pequeños agricultores pueden acceder a información que antes no estaba a su alcance y mejorar directamente su productividad y calidad de vida.”
Por su parte, desde CEPAL, agencia responsable del componente de soluciones digitales productivas, Mónica Rodrigues, Oficial de Asuntos Económicos, destacó la relevancia de estas herramientas ante los desafíos actuales del sector. “Estas tecnologías convierten datos en decisiones. Para pequeños productores, contar con información precisa es clave para manejar mejor el agua, enfrentar plagas y planificar su producción. Este es un paso concreto hacia una agricultura más resiliente en la región y hacia la modernización de los servicios de extensión de INDAP”, manifestó Rodrigues.
Estas primeras instalaciones forman parte del componente del proyecto orientado a digitalizar ciertos procesos claves del desarrollo productivo, que se complementa con capacitaciones en herramientas tecnológicas, conectividad comunitaria y acceso digital a servicios esenciales como telesalud y protección social.
Este avance demuestra cómo Comunidades Conectadas está combinando innovación digital con los saberes tradicionales del mundo rural, impulsando un modelo que acerque la tecnología a las personas, fortalezca la productividad regional y modernice la agricultura familiar campesina en Ñuble.
Entidades de la ONU involucradas en esta iniciativa
FAO
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
UIT
Unión Internacional de Telecomunicaciones
OPS/OMS
Organización Panamericana de la Salud
OCR
Oficina del/de la Coordinador/a Residente
CEPAL
Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe
ONU Mujeres
Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer
OMS
Organización Mundial de la Salud
Objetivos que estamos apoyando mediante esta iniciativa
Ayúdanos a mejorar tu experiencia.
Estamos actualizando la plataforma del sitio web de Naciones Unidas en el país para que sea más clara, rápida y accesible.
¿Podrías completar una encuesta de dos minutos para compartir tu opinión y ayudarnos a mejorar esta actualización?