¿Qué es la Política de Cero Tolerancia de la ONU?
El Sistema de Naciones Unidas se compromete a no relacionarse ni contratar personas que cometan -o hayan cometido- actos de abuso y explotación sexual, así como a investigar todo reporte, sospecha o rumor de los mismos cometidos por personal de la ONU.
Esta investigación se realiza de manera confidencial, responsable e independiente; velando siempre por el bienestar de las víctimas y de quienes reportan, protegiendo además contra represalias.
Asimismo, el Sistema de Naciones Unidas se compromete a fortalecer las capacidades del personal y socios implementadores con el propósito de erradicar cualquier conducta indebida vinculada a explotación y/o abuso sexual.
¿A quiénes involucra esta política de Cero Tolerancia de la ONU?
1. Al personal de las Naciones Unidas: Todas aquellas personas vinculadas laboralmente con la organización en:
- Secretariado de la ONU
- Agencias, Fondos o Programas de la ONU
- Personas Voluntarias Nacionales o Internacionales
- Consultores/as
- Contratistas nacionales o internacionales
- Practicantes o pasantes en la ONU
- Fuerzas Militares internacionales o regionales que operan para el mantenimiento de la paz
2. Socios implementadores: Organizaciones o entidades a las que la ONU les ha confiado la ejecución de proyectos, actividades o programas. Por ejemplo: ONG nacionales e internacionales o instituciones gubernamentales.
3. Proveedores: Empresas prestadoras de servicios (por ejemplo, alojamiento, comida, entre otras)
4. Contratistas: Fundaciones, empresas, entre otras entidades que presten servicios al Sistema de Naciones Unidas.
¿Qué es la explotación sexual?
La explotación sexual se entiende como el abuso real o intencionado de la diferencia de poder, la confianza o la posición de vulnerabilidad de una persona con el fin de obtener favores sexuales, lo que incluye, entre otras acciones, ofrecer dinero u otras ventajas sociales, económicas o políticas. El tráfico de personas y la prostitución son formas de explotación sexual.
En este caso, quien ejerce la conducta es personal de las Naciones Unidas y la víctima una persona que participa de las actividades, proyectos o programas de la ONU o es parte de la población local, la que puede encontrarse en situación de vulnerabilidad o relación de fuerza o de poder desigual.
Ejemplos:
- Ofrecer o intercambiar cualquier forma de asistencia (dinero, empleo, albergue, alimentos, bienes o ayuda humanitaria) a cambio de sexo, incluidos favores sexuales u otras formas de comportamiento humillante, degradante o basado en la explotación. Imponer cualquier acto o relación sexual como condición para recibir asistencia o servicios.
- Forzar o amenazar a cualquier persona para tener relaciones sexuales o a ofrecer favores sexuales a un tercero, aprovechando condiciones de desigualdad o coerción para beneficio propio.
- Recurrir a servicios sexuales prestados por trabajadores/as, a pesar de que la legislación del país donde se encuentre lo permita.
- Obligar a una persona a ejercer la prostitución, la pornografía o cualquier actividad relacionada con el comercio sexual.
¿Qué es el abuso sexual?
Toda intrusión física de carácter sexual cometida, una amenaza o intento de ello, ya sea por la fuerza, en condiciones de desigualdad o con coacción.
En este caso, quien ejerce la conducta es personal de las Naciones Unidas y la víctima una persona que participa de actividades, proyectos o programas de la ONU o es parte de la población local, la que puede encontrarse en situación de vulnerabilidad o relación de fuerza o de poder desigual.
Ejemplos:
- Cualquier actividad sexual con niñas, niños y/o adolescentes.
- Conductas de acoso sexual.
- Envío de imágenes de connotación sexual.
- Besos, contactos, roces, tocaciones o apretones.
- Violación.
¿Qué hacer ante una conducta de explotación y abuso sexual?
- Si usted o una persona conocida está siendo víctima de explotación y/o abuso sexual por parte del personal de las Naciones Unidas, es posible reportar de manera anónima o a título personal. Cabe destacar que no es necesario contar con el consentimiento de la víctima para reportar el hecho, pero sí para realizar la denuncia formal.
- Si usted conoce un caso de explotación y/o abuso sexual cometido por personal de la ONU o sus asociados, debe reportar cuanto antes la situación, escribiendo un correo a psea.chile@un.org o a los canales oficiales de cualquiera de las Agencias, Fondos o Programas de Naciones Unidas. Su reporte será tratado con la máxima celeridad y confidencialidad, a fin de resguardar los derechos de las personas potencialmente afectadas.
- Si usted o una persona conocida es víctima, tiene derecho a recibir asistencia y orientación por parte de la Agencia, Fondo o Programa implicada, sin importar si desea presentar o no un reporte formal del caso ante la ONU.
Importante: Nunca debe investigar por cuenta propia o comentar con terceros situaciones de posible explotación y/o abuso sexual de las que tenga conocimiento, pues esto puede colocar en riesgo a las personas involucradas. El Sistema de Naciones Unidas cuenta con mecanismos independientes de reporte e investigación.