Nicolás Salinas: “Hay personas que apuestan en partidos, casinos o caballos, yo apuesto formulando y ejecutando proyectos de negocios con enfoques sostenibles”
Conoce la historia de Camila en este blog.
Ingeniero civil de minas de la Región del Maule, Nicolás decidió volcar su carrera al mundo del emprendimiento con foco en la innovación sostenible. Hoy lidera Chalkotex, una empresa que desarrolla biotextiles de fibra vegetal, partiendo con KALA un material a partir de corontas de maíz y biopolimeros como alternativa a cuero animal y sintético.
Soy de la Región del Maule y estudié Ingeniería Civil de Minas, pero mi vocación real siempre fue el emprendimiento con impacto. Desde temprano entendí que la innovación debía estar al servicio de las personas y del medioambiente.
Dejé atrás la minería para enfocarme en proyectos que conectaran la ciencia con la vida cotidiana. Así nació Chalkotex, donde trabajamos en el desarrollo de biotextiles a partir de fibra vegetal, creando un primer material en base a corontas de maíz y biopolímeros. También participo en Maicalab, un espacio de investigación para explorar el potencial de otros biomateriales y alimentos naturales.
El desafío de la Hackatón
Junto a Trinidad Matta, una estudiante brillante en ese momento con 17 años en cuarto medio, se nos asignó el desafío de integrar a las personas mayores en las ciudades del futuro. Fue un reto difícil y revelador porque me tocaba de manera personal: conviví gran parte de mi vida con mis abuelos y conocía de cerca sus necesidades.
Esto me permitió conectar fácilmente con los beneficiarios de Caja La Araucana, donde grabamos 24 horas seguidas el capítulo. Escuchar sus experiencias me ayudó a comprender la urgencia de diseñar ciudades inclusivas y amigables para la tercera edad.
El proyecto que ideamos se llamó MAPA MAYOR: una plataforma georreferenciada apoyada en un dispositivo portátil, económico y fácil de usar. La idea era identificar puntos de atracción, obstáculos urbanos y otros eventos con el fin mejorar la movilidad y seguridad de las personas mayores.
Me gustó mucho pensar este proyecto junto a Tonchi. Sin embargo, ella entró a la universidad y yo debía atender mis compromisos como Director de Proyectos en Chalkotex, por lo que no seguimos desarrollándolo. Aun así, guardo la disposición de asesorar iniciativas ligadas a la Economía Plateada y colaborar con instituciones como Caja La Araucana en lo que necesiten.
Lo que aprendí y lo que sigo haciendo
La Hackatón me enseñó que no hay innovación real si no pensamos en quienes más lo necesitan. Fue una oportunidad para validar que la juventud chilena tiene un rol clave en construir ciudades y soluciones más humanas.
Hoy sigo dedicado a Chalkotex, desarrollando nuestro biotextil Kala, y a la vez fortaleciendo alianzas con marcas, laboratorios e inversionistas para escalar este proyecto. Con Maicalab, exploro nuevos usos de biomateriales y residuos agrícolas para grandes industrias como la alimentaria.
Mirando hacia adelante
Sueño con ver a Chile reconocido como un referente en innovación sostenible, con materiales que nazcan de nuestros territorios y respondan a desafíos globales como la crisis climática y el envejecimiento poblacional.
Mi apuesta es clara: seguir formulando y ejecutando proyectos de negocios con enfoques sostenibles, que generen impacto positivo tanto en las personas como en el planeta.